
El pasado domingo 27 de julio en el Auditorium Conciliazione en Roma, se llevó a cabo la primera edición de los Catholic Music Awards, iniciativa promovida por el Card. Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga y apoyada por la Fundación Ramón Pane, el Dicasterio para la Comunicación, el Dicasterio para la Evangelización y la Pontificia Academia Mariana Internationalis. Se trata de un evento para reconocer y promover la creatividad de compositores, cantantes, productores, músicos, productores, ingenieros de grabación y de mezcla que contribuyen a la evangelización a través de la música.
En ese marco, al inicio de la premiación, se entregaron reconocimientos especiales a personas que abrieron el camino para esta labor a través de los años. Para nosotros, quizá el más sobresaliente de ellos fue el reconocimiento entregado al Mtro. Alejandro Mejía Pereda, quien fuera el primero en componer una Misa en español, después de la reforma litúrgica establecida por el Concilio Vaticano II, la Misa Rítmica, en 1967 durante su estancia en Roma. La Misa, inicialmente compuesta en italiano, se utilizaba en la misas dominicales que se celebraban en ese entonces en la Casa General de los Hermanos Maristas y, posteriormente, se grabó en español en versiones para España y después para México, esta última con la participación del Coral Mexicano del INBA, bajo la dirección conjunta del Mtro. Ramón Noble y el Mtro. Alejando Mejía. Después vino la difusión por toda Iberoamérica de esta Misa, convirtiéndola en un material indispensable para las celebraciones litúrgicas en todo el continente y que sigue utilizándose con mucha frecuencia en las comunidades a lo largo y ancho de América Latina.
Más adelante vino la composición de la Misa Melódica, que también fue muy difundida en Iberoamérica, la Misa Festiva para mariachi y la Misa Coral, menos conocida, para coro mixto y órgano. También la composición de muchos motetes para diversos tiempos litúrgicos, así como la composición del canto “Tú eres Pedro”, que se interpretó durante la primera visita de San Juan Pablo II a México en 1979, cantado por el coro infantil que dirigió el propio Alejandro Mejía.
El Mtro. Mejía recibió este reconocimiento de manos del propio Card. Rodríguez Maradiaga, junto a otro reconocido compositor de música para la liturgia, todavía en actividad, Mons. Marco Frisina, actual Director del Coro de la Arquidiócesis de Roma, cuya música ha acompañado la vida litúrgica de Roma y de muchas Diócesis en el mundo en los últimos años.
Compartimos a continuación algunas fotografías de este momento memorable, que nos llena de orgullo debido a nuestro estrecho vínculo con el Mtro. Alejandro Mejía, con quien mantenemos una relación cercana de amistad y continuo aprendizaje.